En Residencia La Amistad cuidamos a personas mayores con presencia real: alguien atento las 24 horas, compañía todos los días, rutinas cuidadas y la puerta siempre abierta para la familia.
Todo lo que necesita una persona mayor para estar bien atendida, dentro de una casa y no de una institución.
Control de signos vitales, administración de la medicación según indicación y seguimiento del estado general. Coordinamos con el médico de cabecera y avisamos a la familia ante cualquier cambio.
Cuatro comidas diarias, con dietas adaptadas a quienes tienen diabetes, hipertensión o dificultades para tragar. Acompañamos a quien necesita ayuda para comer.
Ayuda con el baño, el vestido y la movilidad, siempre respetando la intimidad y el ritmo de cada persona.
Juegos de mesa, música, lectura, ejercicios suaves y salidas al patio. Actividades pensadas para sostener la memoria, el movimiento y las ganas de conversar.
Hay personal en la casa las 24 horas, todos los días del año, para acompañar y asistir a los residentes en cualquier momento.
Visitas todos los días, comunicación directa con el equipo y un informe claro de cómo viene la semana. Nadie se entera de nada tarde.
Una casa donde estar acompañado es lo normal y la mesa siempre tiene lugar para uno más.
Familias de La Paternal y barrios vecinos que confiaron el cuidado de los suyos a La Amistad.
Mi mamá llegó muy desanimada después de una caída. A los dos meses ya bajaba sola al comedor y nos contaba por teléfono lo que había hecho durante el día. El cambio lo notamos toda la familia.
Buscábamos un lugar cerca para poder visitarlo seguido y que no fuera frío como un sanatorio. La Amistad es una casa de verdad. Mi papá está cómodo, hizo amigos y nosotros estamos tranquilos.
Lo que más valoro es que me avisan todo. Si cambia la medicación o si durmió mal, me llaman. Nunca me enteré de algo importante por casualidad.
En La Amistad nos conocemos todos por nombre, y eso cambia la forma de cuidar.
Residencia La Amistad funciona en Espinosa 2515, en el barrio de La Paternal, a metros de Av. Juan B. Justo. Es una casa preparada para adultos mayores, con buena luz natural y espacios comunes donde da ganas de quedarse a conversar.
Trabajamos con grupos reducidos para que cada residente reciba atención de verdad y no una rutina en serie. El equipo conoce los gustos, los horarios y las manías de cada uno: quién toma mate amargo, quién duerme la siesta, quién necesita que le insistan un poco para caminar.
Personal presente las 24 horas, los 365 días. Protocolo de emergencias y aviso inmediato a la familia.
Las dudas que nos traen casi todas las familias en la primera visita.
En Espinosa 2515, barrio de La Paternal, Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CP 1416), a metros de Av. Juan B. Justo. Se llega fácil desde Villa Crespo, Chacarita, Agronomía, Villa del Parque y Caballito.
Las familias pueden visitar todos los días. Coordinamos los horarios con cada familia para que la visita acompañe la rutina del residente y no se cruce con las comidas ni con el descanso.
Sí. Hay personal presente las 24 horas, todos los días del año, incluidas las noches y los fines de semana. Nunca queda la casa sin alguien atento.
En la entrevista de admisión evaluamos cada caso para confirmar que podemos brindar el nivel de cuidado que la persona necesita. La residencia no cuenta con una unidad especializada en demencias.
Son tres pasos: una charla con la familia y una visita a la casa, después una evaluación del estado de salud del futuro residente, y por último la coordinación del ingreso y del período de adaptación.
Sí. Recibimos estadías temporarias: una recuperación post-operatoria, un viaje de la familia o un período de prueba antes de decidir una residencia permanente.